viernes, 29 de julio de 2011

Pain de mie (con masa fermentada)

Este pan lo encontré en el Blog Ma petite boulangerie. Este blog está muy bien, porque tiene mucha variedad de recetas de pan, y las explica de forma bastante sencilla, el único problema es que las pone muchas para panificadora o la máquina MyCook, así que hay que adaptarlas para las que no las tenemos. Espero que os guste.

Pain de mie con forma de corona
Ingredientes:
- 300 gr agua
- 50 gr leche
- 1 cucharadita de sal
- 10 gr mantequilla
- 500 gr harina de fuerza
- 150 gr pasta fermentada
- 1 cucharadita de levadura seca ó 10 gr levadura fresca

Queda una corteza firme y una miga esponjosa
Elaboración:
Lo primero que tenemos que hacer el la masa fermentada, yo la hice el día de antes con una receta del mismo blog, y que os pongo al final de esta receta.
Al día siguiente sacamos nuestra masa fermentada de la nevera ya más crecida, habrá doblado su volumen, y empezamos con el pain de mie
Amasamos bien todos los ingredientes, y dejamos la masa reposando en el bol cubierta con un paño hasta que haya doblado su volumen, unas 2 horas aproximadamente.

La harina le da un toque rústico
Colocamos la masa sobre una superficie enharinada, le damos forma y la colocamos en un molde engrasados. Yo lo hice en un sólo molde con forma de corona, por variar, pero en el Blog hablan de formar dos panes, y ponerlos en moldes de unos 20 cm. Lo que si que tendreis que hacer es engrasarlos previamente para poder desmoldarlos con facilidad, yo pinté el mío con un poco de aceite.
Dejamos fermentar hasta que el pan haya doblado su tamaño, una hora y media más o menos.
Podemos ponerle un poco de harina por encima a nuestro pan antes de meterlo en el horno para darle un toque más rústico.
Horneamos a 190º durante unos 35 minutos o hasta que el pan esté dorado.
Enfriamos sobre una rejilla.

Una vez ya no queme lo cortamos en rebanadas y a comer!

MASA FERMENTADA (pâte fermentée):
Cuando utilizamos pasta fermentada conseguimos que los tiempos de levado sean menores, porque parte del trabajo ya lo hemos hecho, además el sabor es mejor y el pan por lo tanto queda más sabroso.
La haremos de un día para otro, y la dejaremos reposar en la nevera. Esta receta la saqué del blog que os he comentado, pero la receta original es del panadero Richard Bertinet.

Ingredientes: 
- 250 gr harina de fuerza
- 175 gr agua
- 5 gr sal
- 5 gr levadura fresca ó 1/2 cucharadita de levadura seca

Elaboración:
Yo la hice en la Kitchen Aid, tenemos que mezclar todos los ingredientes hasta obtener una masa lisa, más o menos unos 5 minutos a una velocidad media. Dejamos reposar en la nevera, cubierta con papel film, durante toda la noche, hasta que haya doblado su tamaño inicial.
Con estas cantidades obtenemos 400 gr de masa fermentada. Se conserva perfectamente en la nevera hasta 6 días.
Y si no tenías amasadora pues a pringarse las manitas y mezclarlo todo muy bien, hasta que tengáis una masa lisa, podéis ayudaros de una espátula para mezclar los ingredientes.

miércoles, 27 de julio de 2011

Gominolas

Me encantan las gominolas, y después de ver lo sencillo que es hacerlas seguro que repetimos. Para tener en casa, para una fiesta, para ir al cine... son estupendas =D
Se pueden hacer en moldes de silicona o en hieleras, o en una bandeja simplemente y después recortarlas o hacerles formas con los cortadores de galletas por ejemplo. Hay muchas posibilidades.
Espero que os guste.

Gominolas =D
Ingredientes: (para 300 g aprox.)
- 2 sobres de gelatina neutra en polvo
- 200 ml de agua, zumo o leche
- 300 gr de azúcar
- 1 sobre de gelatina de frutas en polvo (sabor a elegir)
- Azúcar para el acabado final
- Aceite de girasol para engrasar los moldes

Preparación:
Thermomix:
La receta es del libro "Simplemente espectacular" de Thermomix, pero luego os pondré como hacerlas al método tradicional, con el fuego y la olla.
Ponemos en el vaso la gelatina neutra, el agua y el azúcar. Programamos 5 minutos, 100°, velocidad 2.
A continuación, incorporamos el sobre de gelatina con sabor, mezclamos programando 10 segundos, velocidad 4 y después programamos 5 minutos, 100°, velocidad 2.
Vertemos la mezcla en nuestros moldes (Es muy importante que estén previamente engrasados con aceite de girasol) y dejamos reposar 12 horas a temperatura ambiente.

Yo las corté con un cuchillo con formas desiguales, para ir más rápido pero con formas quedan muy bonitas
Cortamos las gominolas (puede hacerlo con cortapastas de diferentes formas) o las desmoldamos, según el caso, y acto seguido las rebozamos en azúcar.

Simplemente las movemos en el plato hasta que estén totalmente cubiertas de azúcar
Tradicional:
Ponemos en un cazo la gelatina neutra, el agua y el azúcar, a fuego suave, procurando que no llegue a hervir, y removiendo continuamente, durante unos cinco minutos.
Pasado ese tiempo, incorporamos el sobre de gelatina con sabor, y seguimos mezclando otros cinco minutos.
Vertemos la mezcla en nuestros moldes (Es muy importante que estén previamente engrasados con aceite de girasol) y dejamos reposar 12 horas a temperatura ambiente.
Cortamos las gominolas (puede hacerlo con cortapastas de diferentes formas) o las desmoldamos, según el caso, y acto seguido las rebozamos en azúcar.

Nuestras gominolas listas para comer
Notas:
- Cuando acabamos de verter la mezcla en los moldes se forma una capa más opaca en la superficie, pues bien, para eliminarla esperaremos un par de minutos y con una cuchara o un tenedor la quitaremos, no pasa nada si se queda algo, pero quedan más bonitas si conseguimos quitar lo máximo posible. 
- Es muy importante para que no se nos haga un mundo desmoldarlas, engrasar bien todas los rincones de los moldes con aceite de girasol, ya sea con el dedo o con un pincel.
- Sabores hay muchos, esta vez las hice de fresa y piña.

Fresa
Piña
- Para darles el toque final he utilizado azúcar normal, pero creo que la próxima vez probaré con el glass, ya os cuento que tal.
- Se conservan estupendamente en la nevera en un recipiente hermético.
- El agua la podéis sustituir por zumo si queréis, para darle más sabor y color.
- Si no encontráis gelatina neutra en polvo podéis utilizar la neutra en láminas, eso sí, antes de meterla en la olla ponedla con agua fría unos minutos para que se rehidrate y después ponedlas ya escurridas. 
- Un sobre de gelatina neutra en polvo equivale a 6 hojas de gelatina.

lunes, 25 de julio de 2011

Triffle británico


Un Triffle "individual" listo para comer
Un triffle es un postre elaborado a partir de una crema, bizcocho, frutas, zumo, gelatina, nata montada... Estos ingredientes se distribuyen en capas con el bizcocho como separación entre ellas y la fruta al final, la crema recubre las últimas capas al final. Es uno de los postres típicos de la inglesa que puede verse frecuentemente en la culinaria de los países anglosajones.
La denominación de triffle, nos lleva a algo insignificante, una bagatela, definición que para nada representa a este rico postre.
Algunos triffles contienen una pequeña cantidad de alcohol debido a que se vierte en la masa del bizcocho una cantidad de licor para que aromatice el postre, tradicionalmente se emplea oporto. Las versiones sin contenido alcohólico emplean zumos de frutas en su lugar con los mismos efectos de aromatizar y proporcionar humedad.
Una variante muy popular del triffle es aquella que se elabora con el bizcocho remojado en gelatina al elaborar el triffle y luego refrigerarlo para que cuaje. El bizcocho y la gelatina se aglutinan y dan lugar a una textura agradable si se hace en las proporciones adecuadas.
En Navidad es todo un clásico terminar la cena con un triffle. 

Pero vamos ya con lo que más que una receta es una explicación de como he interpretado yo este clásico postre.

Ingredientes:
- Bizcocho (no pasa nada si está un poco seco)
- Fruta (yo utilicé 3 plátanos y 3 kiwis)
- Crocanti de almendras
- Copas de cristal transparente

Preparación:

Bizcocho, almíbar y fruta
Escogemos las copas o los vasos, siempre de cristal transparente, que queremos utilizar para montar nuestro gran postre. Las mías un regalo estupendo que nos hicieron por la boda, ¡gracias otra vez!
Normalmente se prepara en una copa gigante de cristal, pero me parece que es más útil hacerlo individuales, bueno, en mi caso por pareja, jejeje. Porque las copas eran grandes y con un triffle cada dos tuvimos suficiente.
No os he puesto cantidades porque se trata de un postre que cada uno interpreta a su manera, o al menos esa es la conclusión que yo he sacado después de ver varias páginas donde estaba la receta y que cada una fuera distinta, no sólo en la presentación, sino también en los ingredientes, de modo que os cuento lo que yo hice.
Empecé cortando el bizcocho (en mi caso el de yogur con arándanos que ya os puse el mes pasado) con un cortador que cupiera en la copa, y colocándolo en el fondo. A continuación empapé el bizcocho en almíbar con un pincel, os remito a la receta de la Fondant Cake para que veáis como se elabora el almíbar casero.
Seguimos con la fruta que cortamos a rodajitas para poder "forrar" el vaso y empezar a formar las capas. Yo utilicé para la primera capa el kiwi. y dentro, encima del bizcocho almibarado ponemos trocitos de plátano hasta cubrirlo. 

Más fruta y mermelada
Encima mermelada, ya sabéis, si es casera mejor. Y la nata montada. Ahora volvemos a empezar: bizcocho, almíbar...

Nata, bizcocho y almíbar
... fruta en los laterales, fruta dentro...

Fruta, más fruta...
... y nos saltamos la mermelada esta vez para ponerle la nata final...

Nuestros Triffle a falta del toque final
... un poco de crocanti de almendra para finalizar, y ya está!

Me ha gustado descubrir este postre, os lo recomiendo
Lo he hecho dos veces ya, una con amigos y otra para mis padres y he probado a hacerlo con dos mermeladas distintas, la primera de fresa y la segunda de melocotón, y he de decir que soy incapaz de decidirme por una, me gustó de las dos formas =D
Ya veis que no tiene misterio, se trata de ir poniendo capas, y como os he dicho al principio no hay demasiadas reglas, echadle imaginación y seguro que triunfáis.

miércoles, 20 de julio de 2011

Ensaladilla rusa

Os parecerá una tontería de receta, pero es que me encanta cuando está bien hecha, fresquita de la nevera, y eso sí, en mi caso sin mayonesa, sólo con un poco de aceite y sal. La mejor la de mi suegra, que le sale de fábula, pero como ahora está en el pueblo y no me puede mandar un taper, pues me lié a hacerla yo, de hecho, como venían amigos a cenar, hice el doble, que no se respire miseria!
Espero que os guste.

Una tapita la mar de sana
Ingredientes:
- 500 gr de patatas
- 250 gr de zanahorias
- 4 huevos
- 250 gr de maíz congelado
- 250 gr de guisantes congelado
- 2 paquetes de palitos de mar
- 250 gr de atún
- Aceite
- Sal

Preparación:
Pelamos las patatas y las zanahorias y las ponemos en la olla express. Si las patatas son muy grandes partidlas en dos para que se os hagan bien. Lavamos bien los huevos y los ponemos también en la olla o los cocemos aparte, todo depende de los limpios que los dejéis, es importante porque van a estar en contacto con las verduras.

No os olvideis de poner agua en la olla express, ¡es muy importante!
Una vez tenemos la olla al fuego, a máximo, podemos ir preparando lo demás, sacando del congelador el maíz y los guisantes y poniéndolos en una olla con agua y un poco de sal, con unos 7 minutos será suficiente, pero lo mejor es que sigais las instrucciones del paquete. 
También sacaremos los palitos y los dejamos que se vayan descongelando.
Cuando pite la olla express la pondremos 6 minutos a fuego mínimo. Sacamos las verduras y las dejamos que se enfríen.
Una vez frías cortamos a dados la patata y la zanahoria y lo vamos poniendo en un bol bien grande o una fuente. Pelamos los huevos, y al bol. Cortamos los palitos, y al bol. Añadimos el maiz, los guisantes y el atún.
Queda mezclar bien todos los ingredientes, y ya la tenemos.

Un detalle
Lo ideal es meterla en la nevera para que se quede fresquita. Es una comida que podemos hacer de un día para otro, y cuando la vayamos a comer pues añadimos la mayonesa el que quiera, o espárragos, o aceitunas, o gambitas... las posibilidades son infinitas.

Una con palitos y otra sin, a gusto del consumidor
Esta es la ensaladilla que a mí me gusta, pero sé que no es la que hace todo el mundo, es una de esas recetas sufridas que cada uno hace suya, así que os animo a hacer la vuestra y ya me contáis =D

Lista para comer
Nota:
- Para niños muy equeños (6m) dejaremos la ensaladilla en su versión más básica, sólo con la verdura.

lunes, 18 de julio de 2011

Paella valenciana

 
Y por eso hoy tengo un invitado especial, porque el blog se convierte en...

¡¡ Simplemente, la cocina de mi padre !!

Se huele el tomillo y el romero
Jejeje. En mi casa, el que la hace es mi padre, y cuando ví que el reto salado de julio era la paella, no me lo podía creer, no me veía capaz de hacerla, era una intromisión en sus labores en toda regla. Así que una vez salí de mi asombro decidí llamarle y proponerle que se convirtiera en el cocinero de mi blog por un día, aceptó encantado y aquí está el resultado, el cocinó y yo le hice de pinche y de fotógrafa. Muchas gracias papá =D

Ingredientes:
- 1 pizca de sal
- 1 poco de aceite
- 1 kg de pollo troceado
- 1 tomate pequeño
- 350 gr de bajoca (judías verdes planas)
- Agua
- 1 pastilla de caldo de verdura
- 1 pastilla de caldo de pollo
- 1 cucharadita de colorante para paella
- el zumo de medio limón
- 1/2 cucharadita de romero
- 1/2 cucharadita de tomillo
- 400 gr de arroz (100 gr/persona)
- Caracoles
- 200 gr de garrofó 

Preparación:
Es esencial tener la paella, es decir, el recipiente característico plano y con dos asas que se usa para hacer este tradicional arroz. Todavía tengo excusa para no hacerla en mi cas, porque no tengo ni paella ni difusor, jeje.
Hay mil recetas de paella por el mundo, y sin duda se llama paella a arroces que muchas veces no lo son. Hay paella de pollo, de conejo, de verdura... Aquí os presento la que para mí es la paella más genuina que existe, y espero que os guste tanto como a mí. Os presento la paella de pollo de mi padre.

Para cocinar en la paella utilizaremos un cucharón de madera
Lo mejor es hacer la paella a leña, y si puede ser de naranjo mejor, pero en la ciudad está difícil, así que nos conformaremos con el difusor. Ponemos la paella encima y la centramos, es importante para que luego se quede hecha por igual y no se nos pegue el arroz en una zona determinada.

La sal hará que no se pegue el arroz
Encendemos el difusor a fuego mínimo, ponemos sal en la paella, y un chorro de aceite abundante (además el aceite nos servirá para centrar la paella). Cuando esté caliente, añadiremos el pollo troceado hasta que se dore.

Intentaremos que sean más o menos del mismo tamaño, pero no os preocupeis porque hay un truco
Mientras tenemos el pollo haciéndose troceamos el tomate, lo reservamos y vamos preparando la bajoqueta (las judías verdes). Le quitamos las puntas a las judías, las lavamos y las partimos en 2 ó 3 trozos, según el tamaño, "porque sino, intefieren en la cocción de la paella" (sabias palabras del cuiner).

Algunos de los ingredientes preparados
Cuando el pollo ya esté dorado lo retiramos de la paella y lo reservamos en un plato. Aquí mi padre tiene un truco para que el pollo se quede bien hechito por dentro, y es meterlo un minuto al microondas, sobre todo por los muslos del pollo, que al ser más grandes cuestan más de hacer.

Así se asegura de que no se quede crudo por dentro
Hay casas donde no se retira el pollo, sino que se aparta la carne a los bordes de la paella y se sigue trabajando en el centro, mi suegra por ejemplo sigue este método, cada maestrillo tiene su librillo.
Es el momento de poner el tomate en la paella, lo sofreimos un poco en el centro con el aceite que nos ha quedado y añadimos la bajoqueta troceada y el garrofó si es fresco, le damos dos vueltas con la cuchara para que se impregnen del tomatito, unos 2 ó 3 minutos.

Cuidado que el tomate salta
Es el momento de poner el agua, habreis notado que en los ingredientes no hay cantidad, y eso es porque se pone agua hasta los tornillos de la paella, es la medida en Valencia, y variará la cantidad de agua en función de la paella, de la época del año, de si es a leña o en difusor... pero siempre es hasta los tornillos.

Podeis ver como se pone el agua hasta el tornillo
Una vez puesta el agua, aumentamos el fuego y lo ponemos al máximo para que el agua rompa a hervir y se haga el caldo. Añadimos las pastillas de pollo y verduras raspándolas con un cuchillo para que se disuelvan mejor. (Si tuvieramos caldo hecho, en vez de agua, añadiríamos el caldo hasta los tornillos), y el colorante (o azafrán en el caso de que tuvieramos y lo prefirieramos).
Dejamos cocer todo durante unos 25 minutos, comprobaremos entonces como está de sal y corregimos si hace falta. Añadimos el tomillo y el romero.

Cuando ya está casi hecho el caldo añadimos el tomillo y el romero, si es fresco y cogido del campo, mejor que mejor
Otro truco, antes de añadir el arroz, añadimos al caldo el zumo de medio limón, exprimiéndolo directamente sobre la paella, de esta forma evitaremos que el arroz se pegue y le daremos un toque a nuestra paella, antes de echar el arroz, si hace falta ponemos agua de nuevo, hasta los tornillos.
Momento cumbre, echar el arroz, en Valencia se pone de una manera especial, no se reparte y ya está. Hay que dejarlo caer en caballón, que quiere decir, que se trace una línea desde un extremo al otro de la paella con el arroz. Esta línea ha de dejar sobresalir apenas el arroz por encima del agua que dividirá de este modo en dos partes la paella. En la siguiente foto podéis verlo.

Una vez en la paella ya lo repartimos pero sin marearlo, porque sino no quedaría suelto
Y ya en la paella todo el arrzo lo repartimos, pero muy suavemente.
Añadimos el pollo que teníamos reservado, y los caracoles (Ver nota al final). Los 10 primeros minutos de cocción del arroz, a fuego fuerte, después, los segundos 10 minutos, rebajaremos el fuego a medio.

Colocaremos el pollo y demás ingredientes repartidos porque ya no vamos a moverlos después
En nuestro caso el garrofó era del congelado y por eso lo añadimos al final, cuando faltaban 10 minutos, para que no se deshiciera, si fuera fresco lo echaríamos al principio, con el pollo y los caracoles.

Los caracoles que se emplean en Valencia son las baquetas, pero pusimos también avellanets, que son los pequeñitos porque son los que a mí me gustan =D
Es muy importante no remover el arroz, porque es como conseguiremos que se quede suelto.

Queda poquito, el caldo ya casi se ha evaporado por completo
Si cuando están a punto de cumplirse los 20 minutos de cocción aún nos queda demasiado caldo, volveremos a subir el fuego para que termine de evaporarse.

Un detalle de nuestra paella ya acabada
Dejamos reposar 5 minutos y ya está lista para comer, eso sí, con cuchara de madera y directamente de la paella, Bon profit!

Ponemos medio limón en medio por si alguien quiere echarselo en su parte y a comer!
Si somos pocos lo mejor es comer directamente de la paella y con cucharas de madera
Nota:
Los caracoles hay que comprarlos vivos o cogerlos del campo después de que llueva, en casa nos encargaremos de la purga y de engañarlos, os explico brevemente de que se trata.
Cuando los caracoles se compran normalmente ya están purgados, es importante que lo pregunteis, si es así no hace falta que lo hagais vosotros, sino, teneis que ponerlos en una malla con unas ramitas de romero unos días, para que sea lo último que coman nuestros caracoles.
Una vez purgados llega el momento de engañarlos, y ¿qué es eso? pues simplemente es conseguir que salgan de su casita antes de cocinarlos, porque sino sería imposible comérselos. Los pondremos en una olla con agua fresquita, para que piensen que llueve y salgan a pasear. Una vez veamos que van saliendo ponemos la olla al fuego flojito, y lo vamos subiendo poco a poco. Ellos se van adormeciendo y al final ya están listos. La espuma que sale de la cocción la retiramos, no la queremos, nos quedamos con los caracoles limpitos y listos para nuestra paella.

miércoles, 13 de julio de 2011

Té de mango frío

Primera receta de bebida, es verano y apetece algo fresquito. En casa nos gusta mucho el té, y a media tarde sienta de maravilla un té de mango frío. Se puede hacer con otros tés distintos, y podeis añadirle la fruta que querais o simplemente un poco de limón, que además hará que tenga un toque distinto, y conservará mejor el color de vuestro té. Ya me contareis, espero que os guste.

Un té fresquito en la terraza, leyendo un libro... ya casi están aquí las vacaciones =D
Ingredientes:
- Unos 10 gr de té negro de mango (o el de vuestra elección)
- 700 gr de agua
- 800 gr de hielo
- 6 cucharadas de azúcar
- Unos trocitos de mango

Té negro de mango, mi preferido
Preparación:
Es bien sencilla. Lo primero poner a calentar el agua hasta que hierva. Pondremos en una tetera o en una jarra medio litro de agua y nuestro té (si lo ponemos en una bola de las de metal o en un filtro de papel nos ahorraremos tener que colarlo después). Esperamos el tiempo que digan las instrucciones, en los tés negros suelen ser 4 ó 5 minutos. Quitamos el té y ponemos el azúcar, removemos bien. Es importante hacerlo cuando está caliente porque si lo pusieramos en frío no se disolvería bien.
Una vez lo tengamos lo pasamos a la botella o a la jarra que vayamos a utilizar para servir. Añadimos el hielo y lo mezclamos hasta que se disuelvan.
Es el momento de cortar un poco de mango y añadirselo, me encanta cuando te encuentras los trocitos.
Y ya lo tenemos, se habrá enfriado lo suficiente para tomarlo directamente, pero podemos ponerlo en la nevera para otro rato si queremos, o utilizar agua en vez de hielo si no tenemos prisa y preferimos dejarlo fuera de la nevera.

Espectacular!
Notas: 
- En casa usamos azúcar blanquilla para este té, pero podeis utilizar azúcar moreno, o edulcorante, ajustando las cantidades para conseguir endulzar el té lo necesario.
- Si guardais una botella de refresco grande o de agua, lo podeis poner directamente en la nevera y tenerlo preparado o llevaroslo de paseo si os vais a algún sitio, un lujo. Las mejores son las de té, tipo Nestea, porque tienen la boca más ancha y dejan pasar los trocitos de fruta perfectamente. A disfrutar del verano! =D

lunes, 11 de julio de 2011

Fondant Cake (Tarta de colores)

Este año la cena de final de curso de Danza la hicimos en casa de nuestra profesora, Layla a'Sagira, y cada una nos encargamos de llevar una cosa. Hubo pastelitos sirios de carne, ensalada tabulé, quiche, focaccia, coca, cheesecake, vinito, cerveza... y yo me encargué de hacer una tarta, una tarta fondant de 2 kg y 1/2!!
La receta que usé es del blog de Sugar Mur, donde está todo muy bien explicado. Es muy laboriosa de hacer, pero está mmmmmmm y es espectacular el resultado que obtienes con ella. Espero que os guste.

La tarta acabada
Ingredientes:

Bizcocho: 
(Yo hice 2 para esta tarta. Dos tandas de esta receta)
- 4 huevos (70 gr aprox./unidad)
- 2 cucharadas de agua caliente
- 130 gr de azúcar
- 110 gr de harina de trigo
- 40 gr de harina de maíz (Maizena)
- 5 gr de levadura
- 1 cucharada de aroma de vainilla
- 1 pizca de sal
- Colorante alimenticio rojo, azul y amarillo (Americolor)

Los dos bizcochos, uno naranja y otro morado. Separé un poco del segundo para hornearlo en un molde más pequeño y hacer un detalle después en la tarta
Almíbar:
- 250 gr de agua
- 250 gr de azúcar

Swiss Meringue Buttercream de fresa:
- 100 gr de claras de huevo
- 200 gr de azúcar glass
- 300 gr de mantequilla
- 1 cucharadita de aroma de vainilla
- 1 pizca de sal
- 6 cucharadas de mermelada de fresa
- Colorante alimenticio rojo (Americolor)

Fondant:
- Unos 750 gr de fondant
- Azúcar glass
- Colorante alimenticio rojo, azul y amarillo (Americolor)

Preparación:

Bizcocho:
Empecé haciendo el Bizcocho, porque es mejor dejarlo hecho de un día para otro, ya que es necesario tornearlo y para ello necesitamos que no esté demasiado tierno, para poder evitar que se nos rompa al cortarlo, ya que es un bizcocho muy suave y esponjoso.
Primero separamos las yemas de las claras y estas últimas las batimos con varillas hasta que empiecen a formar picos, paramos la batidora y añadimos 1/3 del azúcar, de esta manera impedimos que se vengan abajo hasta que necesitemos usarlas.
En el bol ya vacío, sin limpiarlo, ponemos las yemas junto con las dos cucharadas de agua caliente, que ayudarán a que monten más rápido.
Cuando estén semimontadas, añadimos el resto del azúcar, que podemos triturar antes para que se integre más rápido.
Deberá quedarnos una masa cremosa y con muchísimo aire ya que habrá aumentado hasta 4 veces su volumen. Será ese aire precisamente el que se encargará de que el bizcocho quede esponjoso y suave.
Vamos añadiendo las claras reservadas a las yemas con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con ayuda de una espátula de silicona y para finalizar, le añadiremos una cucharada de aroma de vainilla.
En un bol, tamizaremos las dos harinas junto con la levadura y una pizca de sal que iremos añadiendo a la mezcla de huevos en forma de lluvia mientras vamos mezclando con la espátula. 
En el molde engrasado, con un poco de mantequilla, colocamos la cantidad de masa según el tamaño de este y horneamos a 170º por el tiempo que dicho molde necesite. Controlaremos el horno pero con apenas 25 minutos será suficiente para que esté listo.
Con estas cantidades de ingredientes salen unos 500 gr de masa. Es un bizcocho con una altura considerable por lo que resulta fácil cortarlo en varias capas para rellenar.

Nuestro bizcocho empapado en almíbar
Almíbar:
Ponemos el agua y el azúcar en un recipiente apto para microondas. Lo mezclamos un poco aunque el azúcar no se deshaga, es normal. Lo metemos en el micro 2 minutos a 800w. y lo sacamos, mezclamos un poco y el azúcar se habrá disuelto perfectamente.
Es importante que lo dejemos enfriar totalmente antes de aplicárselo al bizcocho por eso lo podéis hacer de un día para otro y si sobra, en la nevera dentro de un bote hermético nos aguanta hasta 2 semanas.
Podemos hacer el almíbar con el sabor que queramos añadiéndole esencias, cacao, café soluble, licor... (Ver nota)
Para aplicarlo a la tarta simplemente usamos un pincel de silicona y según lo seco que hayamos preparado el bizcocho pondremos más o menos cantidad haciéndolo en este orden, base de bizcocho, almíbar, relleno, bizcocho, almíbar, relleno.... y así hasta terminarlo.
A la última capa que ponemos de bizcocho no le pondremos almíbar encima y en los laterales tampoco sino nos humedecerá demasiado el fondant.

Swiss Meringue Buttercream:
Ponemos en una olla, al baño maría, las claras de huevo y le añadimos el azúcar glass y la sal mezclándolo con unas varillas de mano, hace grumos, es normal, luego con el calor desaparecen.
Yo utilicé las claras pasteurizadas (que compré en Mercadona), aunque podéis separarlas vosotros mismos, eso sí, sin que quede nada de clara, porque no se montarían.
El azúcar podéis usarlo común, o triturarlo haciéndolo polvo, por comodidad, ya que se diluye más rápido.
Sin dejar de remover con un tenedor o algo así, tendremos en el fuego la olla hasta que se haya disuelto el azúcar por completo, tened en cuenta que el agua no debe hervir ya que podría cuajar la clara de huevo por los bordes y nos arruinaría el merengue, es muy importante, por eso lo ponemos al baño maría y no directamente en el fuego.
Tenemos que cortar la cocción rápido, así que os recomiendo tener preparada otra olla con agua muy fría o hielo para donde meterla y pasados unos minutos, empezaremos a montar el merengue a velocidad alta.
Una vez que empiece a formar picos paramos la batidora, le añadimos la esencia que hayamos elegido (si es que le ponemos) y volvemos a poner la batidora en marcha. Yo no puse esencia, sino la mermelada casera, que le dio un sabor estupendo. Esta vez batimos a velocidad media mientras vamos añadiendo la mantequilla que tendremos cortada en dados y a temperatura ambiente.

Se nos quedó con esta consistencia, y tapada se fue a la nevera hasta el día siguiente
Cuando adquiera la consistencia que os guste paráis la máquina y la tenemos lista. Quedará con consistencia cremosa, aunque la veis grumosa, es normal, en cuanto la pongáis sobre el bizcocho y la extendáis o en la manga pastelera se vuelve lisa.
Yo la dejé reposar en la nevera para el día siguiente, que lo dediqué únicamente al montaje y decoración del Fondant Cake.
Os pongo el enlace de un vídeo dónde podéis ver como hacer la "Butterswiss".

Bizcocho, almíbar, swiss meringue buttercream, y otra vez bizcocho...
Montaje:
Ahora sólo queda poner cada capa en su sitio y la decoración. Vamos a ello!!
Empecé cortando los bizcochos por la mitad, de esta forma podría tener más capas, el bizcocho quedaría menos seco y además conseguiría un efecto al corte increíble.
Una vez puesto el primer corte de bizcocho lo empapé bien de almíbar, sólo la parte de encima para que no se deslizara la tarta en la base (la próxima seré más profesional, pero esta vez sólo tenía blondas de las de toda la vida, jeje).
Una vez empapado el bizcocho, va la capa de Swiss Meringue Buttercream, en nuestro caso de fresa. Pese a que no me ha gustado nunca la mantequilla he de reconocer que esta crema a caballo entre esta y el merengue me ha gustado. Le da un toque de humedad extra a la tarta y la verdad es que es muy buena opción, la crema del 1, 2, 3.
Continuamos, bizcocho, almíbar, "Butterswiss", y otra vez bizcocho, hasta que acabemos la tarta, una vez aquí terminamos de cubrir los laterales intentado que queden lo más lisos posibles, ya que es donde colocaremos el fondant, y este copiará las imperfecciones de nuestra tarta.

Una vez se acaban las capas cubrimos los laterales y los dejamos lo más lisos que podamos
Vamos a por el fondant que da nombre a la tarta. Empecé con el blanco, extendiéndolo en la bancada de la cocina con un poco de azúcar glass para evitar que se pegara. No hay que abusar del azúcar porque resecaría el fondant y luego se nos quebraría al modelarlo, y no queremos eso.
Empecé poniendo poca cantidad, y fui añadiendo. Por curiosidad lo pesé y había 750 gr!! 

Extendemos el fondant para poder cubrir toda la tarta
Cuando tengamos el fondant bien extendido y lo más igualado posible en cuanto al grosor es el momento de trasladarlo a la tarta, con mucho cuidado, nos podemos ayudar del rodillo, ya que con estas proporciones la verdad es que pesa y se hace difícil de manejar.
Una vez cubierto el cake, quitamos los excesos con un cuchillo y acomodamos los bordes con cuidado de que no se salga la crema de fresa, que mancharía el fondant y haría que se descubriera la sorpresa del interior =D

Cortamos el sobrante y lo guardamos para la decoración
Lo siguiente fue poner el detalle del bizcocho pequeño, que también empapé en almíbar y cubrí con "Butterswiss" y fondant. Y después hacer un rulito chafado y poner una tira de fondant rosa (con colorante alimenticio) para cubrir las posibles imperfecciones.

Le puse un detalle en los bordes para cubrir cualquier posible imperfección
Ahora viene la decoración más propiamente dicha, pensé varias cosas pero al final me decidí por una sencilla, que era la primera vez que hacía una tarta de este estilo y no había que tentar más a la suerte. Las estrellas las fui haciendo con los cortadores de galletas de varios tamaños, y las iba dejando preparadas en papel de hornear, listas para colocarlas en la tarta todas juntitas.

Me decidí por una decoración sencilla, porque era mi primer Fondant Cake

Las puse repartidas con los colores de la tarta. Para pegarlas usé un poco de mermelada, aunque muy poquita, porque corres el riesgo de que se escape por los laterales al apretar y te manche el pastel. también puedes usar leche condensada, o pegamento alimenticio...
Fue divertido ver como el manto blanco iba tomando color. Me encantó =D

Un detalle de las estrellas con los colores de la tarta: rosa, naranja y morado
Y aquí está la tarta acabada!! Es importante que evitéis en lo posible meterla en la nevera, porque el fondant se resecaría en el caso de las No Frost y en las demás neveras el problema es que sude y se quede feo. Yo la metí unas horas porque el día que la monté hacía mucho calor y tenía que aguantar 24 horas. Pero el resto del tiempo estuvo encima del banco con mil advertencias de que no se tocara, y sobrevivió!

Y ya está lista la tarta. Es laboriosa, pero queda tan bonita, al menos a mi me ha encantado =D
Nos llevamos el trocito que quedó de fiesta a Las Ánimas, y este es el detalle del corte que hice al día siguiente, tenía unas ganas de cortarla cuando la acabé!! Espero que la hayáis disfrutado tanto como yo mientras la hacía y que os animéis a hacerla.Y si habéis leído hasta aquí os merecéis un premio, madre mía que rollo os he soltado! Si alguien echa en falta alguna explicación más pues ya sabéis, me comentáis y os cuento lo que sepa.

Sólo me queda enseñaros el corte, espero que os haya gustado

Notas: 
- El bizcocho se puede congelar, una vez esté completamente frío, podemos envolverlo en papel film con un par de vueltas y congelarlo durante 2 meses. Para descongelarlo bastará cambiarlo del congelador a la nevera durante 24 horas y estará listo para rellenar y decorar
- Si queremos hacer almíbar de cacao, al sacarlo del micro añadiremos una cucharada de postre de cacao en polvo, lo removemos bien y dejándolo enfriar tenemos un almíbar listo.
- Los colorantes alimentarios que yo uso son de la marca Americolor y la textura es en gel. Estoy muy contenta con ellos, dan muy buen resultado los colores son vivos y no tintan al comerlos. Tengo los tres básicos, pero ya veis que mezclándolos podéis tener en casa el Arco iris completo. Me los regalaron en mi despedida de soltera y me encantan!! Gracias otra vez chicas, sois las mejores!! =D

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